Dos llamativos zorros orejudos llegan a Bioparc Valencia.
Esta primavera el parque de conservación de naturaleza sigue recibiendo nuevos animales, en esta ocasión dos hembras de este particular zorro africano con las que se inicia la participación en programa internacional para su conservación. Tras el necesario periodo de adaptación que está desarrollándose de forma óptima, compartirá el reconocido espacio de la madriguera del oricteropo ubicado en la zona que recrea la sabana. Incluida en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) actualmente el grado de amenaza de esta especie es menor, siendo sus principales problemas al grave impacto que las sequías, agravadas por el cambio climático, diversas enfermedades y la caza por su piel.
Valencia, 4 de abril de 2025. La inmensa biodiversidad de nuestro planeta es nuestro mayor tesoro y nuestro mayor reto es, literalmente, “salvar de la extinción” esta maravillosa variedad de todo tipo de seres vivos. Bioparc significa “parque de vida”, porque nació con el objetivo de acercar la belleza de la naturaleza y concienciar hacia su protección. En este sentido, el hogar de más de 6.000 animales de 150 especies distintas, porque es fundamental conocer no solo a las más emblemáticas como gorilas o jirafas, sino también descubrir muchas otras que pueden pasar desapercibidas, pero igualmente necesarias para mantener el equilibrio natural. Un ejemplo de esta filosofía de divulgación es el zorro orejudo (Otocyon megalotis) del que esta semana Bioparc ha recibido dos hembras.
Como parte de la estrategia global de preservación de especies amenazadas, desde el parque Beekse Bergen (Hilvarenbeek, Países Bajos) han viajado en un transporte especializado, Zora y Zinzi, dos jóvenes zorras orejudas de ocho meses de edad. De esta forma el parque valenciano comienza su participación en el programa europeo (EEP) que, bajo estrictos criterios científicos, trata de garantizar su pervivencia ex situ. Por el momento se encuentran en periodo de aclimatación en los recintos interiores acomodados como guaridas para que disfruten del máximo bienestar, incorporando incluso fuentes de calor. Estos primeros días el equipo de cuidado animal está supervisando que la adaptación a su nueva casa está siendo excelente y la previsión es que en breve puedan comenzar a explorar la zona exterior. En este caso, compartirán con los “raros” oricteropos (también conocidos como cerdos hormigueros) el reconocido recinto de Bioparc que recrea sus singulares madrigueras.
Este cánido resulta llamativo por el gran tamaño de sus orejas, las cuales son cruciales en su estrategia de supervivencia pues son imprescindibles para su termorregulación y les permiten detectar ruidos de su alimento preferido, termitas o, en su defecto, hormigas, escarabajos y saltamontes. Una característica de este carnívoro es su dieta principalmente insectívora que le aporta la mayor parte del agua que requiere y solo ocasionalmente caza roedores de pequeño tamaño, polluelos o lagartijas. En la naturaleza suele convivir con manadas de grandes herbívoros como búfalos, cebras o ñus, debido a que el estiércol que generan atrae a insectos que resultan un perfecto nutriente para el zorro orejudo.
El zorro orejudo está incluido en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), actualmente con “preocupación menor”, si bien es necesario mantener la vigilancia pues se ven afectados por las épocas de sequías, las cuales se agravan cada vez más por el cambio climático y disminuyen los insectos disponibles, además de por enfermedades como la rabia o el moquillo, que reducen su población drásticamente a corto plazo. También es cazado por su atractivo pelaje. En este contexto, igualmente son indispensables las actuaciones de conservación in situ de la Fundación Bioparc en los llamados “puntos calientes” de la biodiversidad, para tratar de revertir el impacto negativo de la acción humana y recuperar estos valiosos entornos degradados de nuestro planeta.